ELLA

Ella es una hermosa mujer vasca. De pelo negro y grandes ojos verdes. De humedad desbordante y sumisión complaciente cuando siente mi poder.
La conocí en las aguas invisibles de internet. La conocí por casualidad, no recuerdo como ni cuando, fue hace algún tiempo. Ella vino a mi, luego desapareció y un buen día volví a encontrarla. Ella necesitaba un collar, deseaba entregar su voluntad a cambio de orientación y conocimiento. Yo la recibí con curiosidad, pero no supe apreciar el diamante en bruto que tenía delante de mi.
Las aguas que nos juntaron, nos separaron igualmente. Ella probo el poder de otros Señores y yo el azúcar secreto de otras sumisas. La vida me la volvió a poner delante y ahora no la dejaré escapar.
Ella es rebelde, arrogante y orgullosa. De vida complicada y confusa. Se revuelve en la doma con coraje y solo cede cuando reconoce en mi al dueño de su destino, poseedor de la llave de su más intimo placer. De entre todas las yeguas domadas, Ella –todavía indómita- es mi favorita obsesión.

Mi nombre es Craso, y soy un "alter ego". Ojo, no he dicho seudónimo, ni esa cosa tan bárbara que en las nuevas tecnologías se llama nick. Mi vida es completa, alterna y paralela a la de mi creador, solo que más divertida y , sobre todo, perversamente discreta.
laveron dijo
¿sumisión?...si te obsesiona debe ser al revés...no olvides que el juego a veces se invierte...en realidad, no tendría que haber juego, más que como los niños.
un beso
laura
5 Agosto 2006 | 09:25 PM